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Aventura 16

¿Marcha o calma?

El lío:«En casa hay dos bandos: uno quiere fiesta y el otro quiere terraza y libro. ¿Quién gana?»

Teo y Vera bailan con refrescos en la mano bajo una bola de espejos, con la maleta de Weekéalo y un altavoz
Parte 1

El bando de la marcha

Vera lo tenía claro: para eso son los viajes. Música, gente, bailar hasta que cierren y desayunar tarde comentando la noche. Un finde sin una buena noche, decía, es un finde a medias.

Teo y Vera sentados en una terraza tranquila, con un zumo, un café y la maleta de Weekéalo al lado
Parte 2

El bando de la calma

Teo lo tenía igual de claro, pero al revés: una terraza al sol, un café que no se acaba nunca y un libro a medias. Para ruido, el de casa. Un finde sin una tarde en calma, decía, es un finde a medias.

La carta de vida nocturna del mazo de Weekéalo, con luces de neón y una calle animada
Parte 3

La carta de la discordia

Cuando salió la carta de la vida nocturna, se miraron como dos pistoleros. Y entonces cayeron en la cuenta: el mazo no obliga a elegir bando. La carta de la marcha entró al sí… y los ratos libres de la tarde, también. Las dos cosas, en el mismo viaje.

Teo y Vera en medio, señalando a la vez la mesa con cócteles y música y el rincón de hamacas con mantita
Parte 4

Mañanas de él, noches de ella

El plan salió con los dos mundos: tardes lentas de terraza y libro, y el sábado por la noche, música hasta la hora que aguantaran. Nadie ganó la discusión — y por eso ganaron los dos. Los días tienen muchas horas, y un buen plan las usa todas.

Y colorín colorado

Un buen viaje no elige bando: tiene mañanas y tiene noches.

Quiero vivir la mía

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