Aventuras
Aventura 2

Kéa se viene

El lío:«Quiero viajar con mi perro sin llevarme sustos al llegar.»

Kéa, la border collie de Teo y Vera, salta a por su disco volador de Weekéalo
Parte 1

La mirada de Kéa

En casa de Teo y Vera hay una norma que no está escrita en ningún sitio: cuando salen las maletas, Kéa trae su disco volador y se sienta encima. Traducción: o vamos todos, o no va nadie.

Sol, un golden retriever con alforjas y un mapa enrollado en la boca, listo para viajar
Parte 2

Lo que le pasó a Sol

En el parque, Kéa conoce a Sol, un golden que una vez se fue de viaje con su familia… y al llegar, el hotel no admitía perros. Nadie lo había mirado antes. Ese susto es exactamente el que esta historia quiere evitar.

Un perrillo pequeño con pañuelo naranja apoya la pata en una brújula dorada gigante
Parte 3

Una pregunta que lo cambia todo

Por eso Weekéalo lo pregunta al principio, cuando dices quiénes vais: «¿viene tu perro?». Si la respuesta es sí, el plan entero se monta contando con él, no como un añadido de última hora.

Trufa, una teckel con arnés, tira feliz de su propia maletita de ruedas
Parte 4

Con maleta propia

Desde entonces, cuando la familia de Trufa planea una escapada, ella también «hace la maleta»: paseos donde puede correr, terrazas donde es bienvenida y trayectos pensados para que nadie se quede esperando en el coche.

Nube, un husky con gafas de aviador en la frente, estudia con seriedad un mapa en el suelo
Parte 5

El copiloto perfecto

Y Nube, el husky, lo resume mejor que nadie: estudia el mapa muy serio antes de salir, como si fuera él quien conduce. No hace falta tanto — el plan ya viene revisado. Pero que no se diga que la expedición sale sin copiloto.

Y colorín colorado

Si el perro viene, el plan cuenta con él desde la primera pregunta.

Quiero vivir la mía

Más aventuras