Aventuras
Aventura 7

El destino sorpresa

El lío:«Quiero regalar una escapada — o que me sorprendan — sin saber yo tampoco a dónde.»

Vera, con la cámara al cuello y el mapa en la mano, sonríe tramando la sorpresa
Parte 1

Vera trama algo

Se acercaba el cumpleaños de Teo y Vera quería regalarle un viaje. El problema de regalar viajes es que hay que elegir destino, y elegir destino para otro impone mucho. Así que Vera hizo trampa: decidió no elegirlo ella.

Las cartas del mazo repartidas sobre la maleta de Weekéalo
Parte 2

«Sorpréndeme»

En Weekéalo existe un botón para eso: dices cuánto tienes, cuántos días y qué os gusta — y le pides que te sorprenda. Salieron tres destinos que cuadraban. Y como ninguno terminaba de convencerla, pidió otros tres. Gratis, que para eso es la misma pregunta.

La carta de barcas y agua del mazo de Weekéalo, con una barca en un río tranquilo
Parte 3

El elegido tenía barcas

El segundo de la segunda tanda era un pueblo junto a un río, con paseo en barca incluido. A Teo le pierden las barcas. Vera guardó el secreto una semana entera — solo le dijo qué meter en la maleta y a qué hora salían.

El coche de Weekéalo cargado, saliendo de viaje hacia el destino sorpresa
Parte 4

La cara de Teo

No supo el destino hasta el último cartel de la carretera. La cara que puso al leerlo vale más que cualquier envoltorio de regalo. Y lo mejor: el plan entero ya estaba montado, así que la sorpresa duró todo el finde — no solo el primer minuto.

Y colorín colorado

La mejor sorpresa es la que ni tú sabes todavía.

Quiero vivir la mía

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